Del alma hoy hablo yo

Segundo trabajo de Vanessa Cordero

Con los sentidos envueltos por tanto bullicio interior que a veces me cortaban las alas en el vuelo hacia la ilusión y la esperanza. Así fue como decidí vestir con palabras e imágenes los retazos de los desvaríos de mis emociones y pensamientos más rebeldes. 

Y es que llega un momento en que la vida te empuja, te grita e incluso llega a golpearte con caricias reflexivas de verdad y realidad. Hay un punto en el caminar de todo ser humano en que es necesario mirar hacia atrás para comprendernos a nosotros mismos, para entender nuestro momento actual y para fijar nuestra vista en todo el camino que queda por delante, un camino que nosotros hemos de construir con lo ya vivido, con las lecciones aprendidas, con los muros ya destruidos, con los gritos que callamos en nuestro ser, con las sonrisas perplejas de quietud. Llega un momento en que tu mundo interior te exige más dedicación, mirarte más por dentro y dejar de escuchar las voces y palabras del exterior. Simplemente llega el día en que las horas de tu reloj se detienen, te observan y te susurran que te escuches a ti misma y dejes de arañarte el alma con lo que piensen y digan los demás.

Porque al fin y al cabo en este libro, en estos versos, en estos relatos, en estos poemas y reflexiones visuales, dejo al descubierto mi alma, sin máscaras ni dobleces, sin medias tintas, sin miedos, porque ya me cansé de mirar al cielo y suspirar y que nadie comprenda el por qué de esta sensibilidad, ya me defraudaron los porqués disfrazados de comprensión de aquéllos que decían entender mis lágrimas en los moldes de una lectura o en los escalofríos de una melodía, porque hoy, aquí y ahora quiero ser yo misma, mirarme y quererme, respetarme, mimarme y encontrar mi verdadero destino siendo así, tímida, con una tal vez exagerada sensibilidad, soñadora, con miedos, dudas, ilusiones, sueños,...al fin y al cabo una persona como tantas y tantas, después de todo simplemente yo.

Me cansé del maquillaje con el que adorné en ocasiones mi alma, tal vez para hacerme querer, me cansé, a partir de ahora y desde este mismo momento y en este nuevo sueño de mi alma hablo yo. Del alma hoy hablo yo.

LA HUIDA

Se han muerto

los intentos por mirarme desde dentro,

se han muerto los ocasos,

los atropellos al doctor del miedo.

 

Baja por mi enramada nostalgia 

el vientre hinchado de tus agravios,

la primavera yace entallada entre los muros

del invierno ahogado de saliva blanca,

y a veces mis páginas se llenan

de cadáveres de miradas que nunca sentí.

 

Huele al veneno que deja el atardecer

en las grietas de mi pecho,

huyo de las voces, de las pisadas,

huyo del halo oscuro de otras caricias.

 

Ya solo espero que esta noche

mi realidad no llore,

y cubran las canciones que invento

los cielos oscuros....

los sucios cristales tras los que no me encuentro.

JUGANDO AL ESCONDITE CON EL DOLOR

 

No se tocan nuestros cuerpos,

están cubiertos de paralelismos absurdos,

y levantando la guardia

tu rostro mata el espacio de mis olvidos.

Que se reanimen las ansias de mis ojos

para mirarte y contarte despacito

a qué sabe el viento cuando te asfixia

a qué sabe la ausencia de una risa en abril.

Si es que temo los agostos tan largos,

y sus días me esperan para lamerme la desidia,

si es que me detengo en las respuestas

que se ocultan tras mi mesilla de noche,

polvorienta de recuerdos rotos,

de tiempos amados y robados por igual.

Será que los vértices de mi figura geométrica

no sabe manejar los desasosiegos encorvados

de un tiempo al que se le van las fuerzas,

se le van...

en el vestigio del escozor forzado

del horizonte malsano de tu siempre ausencia.

Vanessa Cordero Duque participó en la gala benéfica contra el cáncer del Club Deportivo El Corzo

 

 


El sábado 18 de octubre se celebró en el Club Deportivo El Corzo de Las Vaguadas (Badajoz) un festival taurino y una gala benéfica contra el cáncer. En dicha gala participaron músicos, modelos y bailarines. También dejó un trocito de su alma la escritora montijana Vanessa Cordero Duque la cual abrió la gala leyendo un relato de su puño y letra acerca del cáncer de mama. Unas palabras que no dejaron indiferente a nadie pues en ellas se encontraba la fuerza, el aliento y la luz que necesitan todas aquéllas personas que en estos momentos están luchando en una batalla en la que las mejores armas son, sin duda alguna, el cariño honesto y la voluntad sin alas para que jamás pueda volar de las manos de tantas guerreras valientes y llenas de vida.

Finalista en el III Premio de Poesía Joven "La manzana poética"

Vanessa Cordero Duque ha resultado finalista en el III Premio de Poesía Joven "La manzana poética" con la obra "El apacible y ambiguo mundo del no conocerse por dentro".

NUEVO BLOG

 

A partir de ahora me podréis seguir y sentir en un nuevo horizonte de sueños y alma.

 

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