La niña que dibujaba otoños en lunares sin olvido

 

Con los sentidos envueltos por tanto bullicio interior que a veces me cortaban las alas en el vuelo hacia la ilusión y la esperanza. Así fue como decidí vestir con palabras e imágenes los retazos de los desvaríos de mis emociones y pensamientos más rebeldes. 

Y es que llega un momento en que la vida te empuja, te grita e incluso llega a golpearte con caricias reflexivas de verdad y realidad. Hay un punto en el caminar de todo ser humano en que es necesario mirar hacia atrás para comprendernos a nosotros mismos, para entender nuestro momento actual y para fijar nuestra vista en todo el camino que queda por delante, un camino que nosotros hemos de construir con lo ya vivido, con las lecciones aprendidas, con los muros ya destruidos, con los gritos que callamos en nuestro ser, con las sonrisas perplejas de quietud. Llega un momento en que tu mundo interior te exige más dedicación, mirarte más por dentro y dejar de escuchar las voces y palabras del exterior. Simplemente llega el día en que las horas de tu reloj se detienen, te observan y te susurran que te escuches a ti misma y dejes de arañarte el alma con lo que piensen y digan los demás.

Porque al fin y al cabo en este libro, en estos versos, en estos relatos, en estos poemas, dejo al descubierto mi niña, sin máscaras ni dobleces, sin medias tintas, sin miedos, porque ya me cansé de mirar al cielo y suspirar y que nadie comprenda el por qué de esta sensibilidad, ya me defraudaron los porqués disfrazados de comprensión de aquéllos que decían entender mis lágrimas en los moldes de una lectura o en los escalofríos de una melodía, porque hoy, aquí y ahora quiero ser yo misma, mirarme y quererme, respetarme, mimarme y encontrar mi verdadero destino siendo así, tímida, con una tal vez exagerada sensibilidad, soñadora, con miedos, dudas, ilusiones, sueños,...al fin y al cabo una persona como tantas y tantas, después de todo simplemente yo.

Me cansé del maquillaje con el que adorné en ocasiones mi alma, tal vez para hacerme querer, me cansé, a partir de ahora y desde este mismo momento y en este nuevo sueño de mi niña, la niña que dibujaba otoños en lunares sin olvido.

Aparentando sonrisas inexistentes


 

Ya están aquí, vuelven como cada año a colarse tras las rendijas de mi ventana, yo no tengo chimenea alguna por donde permitir que baje Papa Noel, hace años que en estos días entrañables para algunos yo desconecto del mundo, de las luces que ciegan verdades y dejo toda esa parafernalia secarse al sol del mediodía, el único que logramos ver entre mañanas de niebla y noches nubladas de un invierno que amo y en el que soy más yo si cabe.

A mí no me engañan los anuncios de perfumes,los villancicos en la plaza del pueblo,a mí no me compran con publicidad barata y aburrida, ni con portales de Belén adornando escaparates vacíos de alma. No, que no traten de convencerme con aquéllo de que estas fechas son bonitas,alegres, y que merece la pena sonreír en esta época del año,¿sonreír por qué? ¿acaso va a cambiar mi vida en esos días?¿va a cambiar el mundo? Todo sigue quieto y parado durante esta época tan "especial" del año, yo intento ponerme mi disfraz de felicidad al menos durante horas pero mi realidad pesa más y por mucho que lo intente yo por mucho que sea Navidad no puedo olvidar...Intento aferrarme a todo, a cualquier cosa pero realmente al respirar solo encuentro el vacío y la eternidad de unos días en los que me metería en la cama y trataría de evadirme de todo ese circo que se mueve fuera...

Tal vez muchos penséis que hay mucho que celebrar pero yo me siento con mi Coca-Cola y mi chocolatina ante un papel en blanco y no encuentro ningún sentido para ensalzar estos días que para mi mirada son más cobardes y largos que ningún otro.

Un año más me aferraré a lo que mi mente inventa, a mis sueños de niñez, apretaré fuerte los puños y trataré de pensar que hay personas y situaciones mucho peores...aunque ello no me consuele.


El sentido de todo

 

 

 

Si el tiempo y los brotes de desilusiones no ensombrecen mis pasos no dejaré de creer en el amor con mayúsculas, seguiré viviendo en los minuteros de mis esperanzas y en la madurez de esos eclipses de sueños incumplidos cuyo brillo surca mis amaneceres inmortales de dudas.

No quisiera romper la honestidad conmigo misma, no, no puedo permitir que este mundo que hace burla de mi manera de sentir se lleve entre la amarga quietud de sus manos aquéllo en lo que siempre he creído, por lo que siempre he luchado y más de mil inviernos he llorado, no, yo debo ser diez veces más perspicaz que él, esa creencia es lo que me mantiene en pie,por lo que suspiro cuando la verdad llora, por lo que lloro cuando mienten los recuerdos de amores ya vencidos por un no desnudado a tiempo.

En mi mente resuenan campanas tristes pero en el esplendor de mi paciencia invento hermosos cielos, noches frescas de primavera,versos con color, espejos que presentan un semblante más vivo y auténtico, más puro y real.

Soy blanco y negro, lágrima y sonrisa, calma y ansiedad,soy los ojos cegados por miedos y ausencias y los que parpadean ante los aromas prohibidos de la piel de ese duende que todos desean hallar y que lleva en su mano a veces invernal y otras veces brillante y vestido de una hermosura casi irreal el nombre del amor.

Me robaste el estío de mi inocencia,los eclipses de complicidad leales y sin dominio alguno, te llevaste el derroche de mi alegría ya marchita, las horas de amapolas renovadas y radiantes en el destello hambriento de los años ya vencidos,no, no te lleves los versos que colman mis vacíos, no te lleves mis ganas, la constancia de mi manera de creer, no me robes las llaves cuyas puertas algún día encontraré y abrirán la fuerza despojada de heridas, el mar de latidos sinceros en un pecho que será mi fiel abrigo, no me arranques esta absurda costumbre mía de seguir caminando creyendo siempre que él existe, que hay que surcar ríos y tempestades varias, golpear pasado y presente, sentirme nueva,antigua,diferente, pero que existe en lo apresurado de mi prisa y en los defectos extraviados de mi sensibilidad....sin duda alguna existe y si me despojas de eso mi alma se quebrará en la más profunda miseria de una vida sin sentido...

 

Creer para sentir...sentir para vivir...

 

 

 

 

Despertar, despertar de la pesadilla incoherente de este mundo que no entiendo, despertar y seguir caminando. Darte cuenta que nada es como lo soñado, como lo esperado, que la vida sigue sus propias pautas y no se detiene ante el dolor, la desilusión o la desesperanza. Y a partir de esos golpes del destino tienes que empezar de nuevo,cambiar de rumbo y proseguir esta vez por una senda nueva, con paisajes diferentes, sonrisas que inventar, huellas que dejar...de eso se trata, de dejar la huella de tus sentidos como transeúnte de esta vida, de tratar de ser mejor persona cada día, ofrecerle cobijo en tu alma a los demás cuando sus latidos se enciendan de nostalgia y un dolor añejo que hiere como el filo de un cuchillo entre la piel.

 

Nadie está a salvo de las inclemencias que los deseos ajenos pueden dejar en las expectativas que nosotros nos hemos marcado de ellos. Y es que por más que desees no hacerlo, siempre hay que creer,caer y levantarse de nuevo para emprender un viaje que tal vez esta vez te lleve a descubrir lo que en el ayer se te negó.

 

La amistad, la amistad para mí siempre significó unas manos unidas por la comprensión, la confianza, el cariño y la complicidad, hoy...hoy solo veo a su alrededor un manto de falsedad, de promesas incumplidas y de unos recuerdos que hoy hieren hasta inundarte de vacío por dentro.Prometí no volver a caer en ese confiar sin medidas en alguien, prometí no ser tan ingenua, prometí tanto, tanto que se hizo infinito y nunca llegué a cumplir...y de nuevo caí,y otra vez perdí.Pero no, no por esto quiero detener mi mundo,no, no niego que es difícil, que cada desilusión se va llevando tras ella un pedacito de ti que nunca volverá pero no, no quiero dejar de creer en las personas, en su verdad, su compromiso, su lealtad.Y pienso que en ocasiones como esta lo mejor es poner distancia, alejarse de la hipocresía, de los harapos de la más agria mentira, de esos intereses que te hacen sentir una muñeca de trapo en emociones ajenas, ese objeto que tan solo toman cuando no hay nada mejor que hacer, nada mejor con que calmar su aburrimiento, su ansiedad o su tiempo.

 

Y me cansé, me cansé de ser la alternativa a la que todos recurren en sus horas bajas, me cansé de recibir solo espaldas cuando mis ilusiones y esperanzas se tambaleaban, me cansé de ser moneda de cambio, objeto de segunda mano, me harté de imaginar que todo cambiará, me harté de hartarme de llorar.

 

Hoy, hoy quiero seguir creyendo en las oleadas de este pacifíco respirar...yo sola, con mis miedos, mis dudas y mis pequeños sueños, sin nadie que me anule, que me haga perder, que me deje caer....

 

Conociéndome...

 

 

Déjame gritar en esta noche de terciopelo que me cansé, me cansé del paso del tiempo, de los días entre dunas golpeadas del fuerte oleaje de la melancolía, me cansé de escuchar a los demás, de seguir como un perrillo perdido sus palabras, me cansé de perder intentando ganar entre la palabrería de los demás.

Odio, y lo digo a gritos, sin miedo, sin verguenza, odio en lo que se está convirtiendo este mundo. Odio que ya no se pueda hablar como antes mirándose a los ojos, desnudándose el alma ante el otro, odio que siempre esté en medio la sombra de la presencia de alguna red social que interrumpe esa cercanía. Odio el materialismo, el aparentar, odio sentirme rara, odio sentir que lo soy quizás. Y mientras yo trato de encontrarme a mí misma no hago más que perderme más y más, porque me pueden, siempre me pudieron los moldes del tiempo, siempre quise ser fiel a ese rango impuesto por la sociedad que dicen hay que seguir, o al menos es lo que está visto como "normal", estudiar una carrera y terminarla a los 23, tener novio a los 25, casarse a los 28 y antes de los 30 haber tenido ya tu primer hijo. Pero ¿qué es lo normal? Lo normal hoy día es vivir pendiente las 24 horas de la red social a la que estés más enganchado, o en muchos casos a más de una, lo normal es hacerse mil fotos y explicar a cada momento cómo estás, cómo te sientes, si te acostaste a la una porque estuviste hablando con Fulanito o si Menganita ha subido una foto en la que nos enseña todo...en fin...Me gustan las redes sociales, lo que no me gusta es que muchas personas la usen como escaparate de su día a día, esa exposición de su intimidad, de sus sentimientos, de sus emociones, será que yo soy muy introvertida, muy mía, y creo que a nadie le interesa cómo me siento ni qué estoy haciendo en estos momentos y si le interesa a alguien que me lo pregunte directamente. Sí es cierto que son un gran avance para conocer gente, contactar con personas del pasado, informarte de últimas noticias,...

Pero yo, según muchos, soy "rara", y lo soy porque no me gustan programas como "Gran Hermano", sí, lo reconozco, seguí la primera edición e incluso me pareció interesante pero después de 12 ediciones creo que ha perdido un poco la gracia. Soy rara porque yo prefiero leer un libro antes que perderme en una discoteca, soy rara porque me gusta demasiado pensar, porque reflexiono exageradamente sobre todo, porque amo el olor a tierra mojada, porque me da la vida la risa de un niño pequeño, porque a mí me llena más un abrazo que un bolso o una prenda de ropa de la firma más cara del mercado. Soy rara porque amo la poesía ,porque en mis labios viven las palabras que gritan que sin escribir no soy nada, que todo lo dejo en una letra, un verso, y sí, lo han conseguido y hoy hasta yo misma me considero rara. Y no niego que mil y una vez quisiera no ser así, tan reflexiva, tan asquerosamente sensible, quisiera disfrutar de la vida como hacen los demás, sin comerme la cabeza, sin pensar todo lo que hago, digo  o siento milímetro a milímetro, porque agota, eso agota y hoy me siento así, agotada, cansada de todo y harta de mí.

Hoy quisiera dormirme pensando en la última generación de móviles, en tener un Iphone o en entrar en el próximo reality show  y ser conocido por todos y llenarme los bolsillos de fama y dinero fácil. Pero no, sé que una noche más me dormiré entre lágrimas mientras pienso en el tema que me inspirará el siguiente verso a escribir, mientras sueño con emocionar a alguien a través de mi escritura, me dormiré pensando en lo raro que se está volviendo este mundo tan para algunos "normal".

Y esta madrugada me siento así, la manzana podrida de este mundo del que cada vez más y más me alejo...Tal vez sentirme tan a contrarreloj de todo logre que muy pronto encuentre mi propio camino...mi destino..mi auténtico yo....

Una nueva oportunidad

Os quiero informar a todos los que visitáis mi web que a partir de hoy jueves 10 de noviembre escribiré cada semana un artículo en un maravilloso blog de libros y lectura que me ha dado esta mágica y única oportunidad. Estoy muy feliz y emocionada por ello pues esta web es visitada por personas que como yo aman la lectura con los cinco sentidos. Aquí os dejo la dirección de la página e igualmente el enlace donde podréis leer mi primera entrada. Ojala os guste y logréis sentirme...

Tener el privilegio de poder escribir una entrada cada semana es todo un sueño para mí.

http://libros.com/

Primera entrada:

http://libros.com/blog/vivir-para-sentir-entre-palabras-y-alma.html

Segunda entrada:

http://libros.com/blog/que-es-poesia.html

Tercera entrada:

http://libros.com/blog/jorge-bucay-escritor-libros.html

Cuarta entrada

http://libros.com/blog/que-lo-tecnologico-jamas-anule-el-placer-de-la-lectura.html

Quinta entrada

http://blogs.libros.com/poesiaviva/2011/12/16/una-leccion-para-no-olvidar/